Mujeres que han sufrido abusos sexuales: ¿Qué puede hacer la familia?

El abuso sexual de una niña o niño es algo difícil de encajar. Son muchos los sentimientos que pueden asaltar al familiar cuando la persona le cuenta que sufrió abuso cuando era niña/o. Puede sentirse culpable, furioso, horrorizado, puede también sentirse amenazado; es posible que no crea a la persona o quizás se sienta desconcertado, impotente o incluso completamente insensible o paralizado.
Si el agresor es un miembro de la familia, marido, hijo, hermano, padre; tal vez tenga que tomar decisiones críticas a cerca de cómo va a ser su relación con esa persona a partir de ahora. De alguna forma esto puede trastocar su vida, aunque, si no hace frente a la existencia de ese abuso puede repetirse en otra generación.

Como Padre o Madre que puede hacer:
Es duro darse cuenta de que no han protegido a su hija. No niegue la experiencia ni el sufrimiento de su hija.
No se deje abrumar por la culpa y el remordimiento por lo que no hizo antes, es bueno que reconozca y exprese los sentimientos que está teniendo y si no puede gestionarlos bien pida ayuda profesional también para usted y no pierda la oportunidad de ser un padre o madre comprensivo/a con su hija adulta ahora, que sufrió abuso cuando era niña.
Si ella piensa que no la protegieron, tal vez esté furiosa con ustedes. Aunque no sean responsables del abuso cometido, la niña tiene derecho a esperar protección de sus padres y las demás personas encargadas de su cuidado.
Aunque son responsables de no haber advertido que abusaban de su hija, no son responsables del abuso, sólo la persona que lo cometió es la culpable. Por lo tanto, acepten la parte de responsabilidad que les corresponde y pídanle disculpas a su hija. Póngase de su parte, aceptando sus sentimientos en lugar de defenderse o defender al agresor.

Cómo Hermano/a que puedes hacer:
Si algún familiar abusaba de tu hermana, a ti también te afectó esa dinámica familiar. Si de ti no abusaron tal vez te sientas culpable; tal vez sientas remordimiento o te critiques por no haber protegido a tu hermana. Es habitual que aquellas personas que se libraron del abuso se sientan culpables. Sean cuales sean tus sentimientos, tal vez necesites ayuda, ya que cuando se destapa el abuso puede ser un período estresante para todos.
Si tú también sufriste abusos y no has gestionado los sentimientos que te produce este hecho, es posible que te sientas amenazada o furiosa cuando tu hermana habla de sus propias experiencias.
Si piensas que no sufriste abuso y adviertes que te da mucho miedo, sientes rabia contra ella o te sientes confundida cuando tu hermana habla de este problema, mantente abierta a la posibilidad de que también te sucedió a ti.
Hablando las dos podéis ofreceros valiosísima ayuda, tal vez tú tienes un recuerdo que ella necesita y ella tiene otro que te ayudará a encajar la pieza que falta en tu puzzle, os podéis ayudar a confirmar que las cosas eran como las recordáis y que no estáis locas.

El coraje de sanar (Ellen Bass y Laura Davis)

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