Consecuencias psicológicas de abuso sexual

 

ABUSO SEXUAL INFANTIL: CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS

Los abusos sexuales en la infancia se producen en todos los estrato social. Las consecuencias psicológicas que suelen acompañar a esta vivencia son frecuentes y diversas, tanto las que se producen en la infancia como las que, en muchas ocasiones, perduran hasta la edad adulta. Los estudios publicados sobre este tema, demuestran que no existe un patrón de síntomas únicos; así como  que se puede dar la ausencia total de síntomas en algunas de estas víctimas.

De los muchos estudios hechos sobre este tema se han encontrado distintas problemáticas a corto plazo y que se pueden agrupar en:

  •  Problemas emocionales: como miedos, fobias, síntomas depresivos, ansiedad, baja autoestima, sentimientos de culpa, trastornos por estrés postraumático, ideación y conductas suicidad.
  •  Problemas cognitivos y de rendimiento académico:  entre los que se destacan la dificultad para concentrarse, conductas hiperactivas, bajo rendimiento académico, trastornos por déficit de atención TDH
  •  Problemas de relación: una de las áreas que suele quedar más afectada en víctimas de abuso sexual infantil es la relación social con iguales y adultos, ya sean pertenecientes a la familia o desconocidos, dada la ruptura que la experiencia de abuso sexual implica en la confianza de la víctima ( menor cantidad de amigos, menor tiempo de juego con iguales, elevado aislamiento social)
  •  Problemas funcionales: como pueden ser problemas de sueño (pesadillas) pérdida del control de esfínteres, trastornos de la conducta alimentaria, quejas somáticas.
  •  Problemas de conducta: como hostilidad, agresividad, rabia e ira. Uso de vocabulario sexual inapropiado, curiosidad sexual excesiva, imitación de actos sexuales

Sin embargo, las revisiones críticas a los estudios realizados sobre consecuencias psicológicas a corto plazo del abuso sexual infantil, constatan la dificultad que implica el estudio de este tema, con múltiples problemas metodológicos que impiden avanzar en el conocimiento del estado psicológico de las víctimas dificultando el desarrollo de programas de tratamiento eficaces y específicos (Paolicci, Genuis y Violato, 2001)

( Extraido de “Papeles del psicólogo”. Vol.30. 2009)